sábado, 24 de octubre de 2009

Y nada más


Esta extraña tarde desde mi ventana trae la brisa vieja de por la mañana. No hay nada aquí solo unos días que se aprestan a pasar solo una tarde en que se puede respirar un diminuto instante inmenso en el vivir después mirar la realidad y nada más, y nada más. Ahora me parece que hubiera vivido un caudal de siglos por viejos caminos. No hay nada aquí solo unos días que se aprestan a pasar solo una tarde en que se puede respirar un diminuto instante inmenso en el vivir después mirar la realidad y nada más, y nada más.

Silvio Rodriguez

lunes, 12 de octubre de 2009

Violetas para Mercedes

“Se nos murió la gran dama, Negra Sosa,
pacha mama de corrientes,
que bordó puntos y comas
en las prisas del idioma de la gente.

Martina Fierro de ley que sin dios,
patria ni rey tiró p`alante,
antes de decir adiós
me propuso un blues a dos voces distantes,
distintas, y, sin embargo, cerquita del ron amargo
que consuela, que abruma,
que mortifica, que suma,
que santifica, que desvela.
Cuando rompió la baraja,
hizo del bombo su caja de Pandora,
entre el mestizo y el yanquise quedaba con Yupanqui
hasta la aurora.

Todos menos uno, dijo,
provocando el acertijo de Cosquín,
militante del futuro,
no pudo con ella el muro de Berlín.

Canto ancestral de Argentina,
la más frutal de las minas,
todo es nada, no sabe cómo la lloro,
desafinando en el coro de las hadas.

Madrina de los roqueros más intrusos, más villeros,
menos brutos;
en calle melancolía mi letra y su melodía visten de luto.

Más de una vez la besé pero nunca olvidaré la noche aquella:
aquel piano y su voz y mi sonata y la coz de las estrellas.

Me aterran las despedidas pero gracias a la vida de Violeta,
Mercedes inventó el son que duerme en el corazón de los poetas”.
Joaquín Sabina

domingo, 4 de octubre de 2009

Gracias a la vida



09/07/1935 - 04/10/2009



Tantas veces me mataron
tantas veces me morí,
sin embargo estoy aquí resucitando.
Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal
porque me mató tan mal
y seguí cantando.

Maria Elena Walsh