martes, 3 de noviembre de 2009

Una pena de amor y de infinitos

Aunque mi vida esta de sombras llena no necesito amar, no necesito yo comprendo que amar es una pena una pena de amor y de infinitos. No necesito amar tengo vergüenza de volver a querer como he querido toda repetición es una ofensa y toda supresión es un olvido. Desdeño semejante a los dioses yo seguiré luchando por mi suerte sin escuchar las espantadas voces de los envenenados por la muerte No necesito amar que absurdo fuera, repetir el sermón de la montaña por eso he de llevar hasta que muera todo el odio mordaz que me acompaña.